Una cosa está clara, lo mejor para entender la música es vivirla. Pero hay límites a los que no llegamos yendo al club. Para eso están los documentales (que hay otros a parte de los de leones), y estos que os traigo hoy están bastante chulis.

El primero es el recién estrenado “Why we dj – Slaves to the rhythm”. Viene de la mano de DJSounds y en sus 40 minutos nos adentramos en el estilo de vida de djs de la talla de Seth Troxler, Carl Cox, Luciano o Pete Tong. El documental trata de reflejar la realidad de esta profesión y las consecuencias que puede tener en la salud, tanto física como mental. Los mismos djs, managers y psicólogos hablan de viajes, falta de sueño y drogas. De cómo afecta el pasar de estar rodeado por 500 personas a la soledad de la habitación de hotel.

“Electronic music let me feel emotions I was incapable of really feeling or understanding myself.”

“I’m addicted to the feeling of connecting with a crowd and controlling the vibe.”

“DJ’s are continuous. There is always something happening. I mean DJ’s seemed to pride themselves on doing as many gigs in a year as possible. It’s always summer somewhere, there’s always a huge festival that can’t be missed so it doesn’t allow for that period of decompress.”

El siguiente todavía no está disponible, pero tiene fecha de estreno próxima, el 4 de noviembre. Se trata de “Manchester Keeps On Dancing”, documental firmado por el cámara madrileño Javi Senz, que repasa la historia del house en Manchester, desde su llegada desde Chicago en los 80, pasando por la revolución que supuso el acid house y los 30 años que le siguieron hasta hoy. Interesante será, porque incluye imágenes inéditas de The Haçienda y entrevistas con Seth Troxler, Carl Craig, Laurent Garnier o Greg Wilson entre otros.


Y de regalo va este documental que salió ayer (no). Pero esa es la magia. Se trata de un documental de 1983 donde se recogen los primeros sonidos electrónicos y el origen de las técnicas digitales a partir de los sintetizadores analógicos.

“Discovering Electronic Music” es una mirada al pasado, donde bajo la banda sonora de Jean-Claude Risset, Douglas Leedy o Rory Kaplan entre otros, podemos hacernos una idea de lo que significaban todos los avances electrónicos de entonces para la música; una música que no imaginaban entonces que tan rápido iba a evolucionar.

“One of the things that I enjoy most about electronic music is its immediacy. The composer normally waits quite a long time between the time he puts notes on paper and here is this piece performed in a concert hall, but a composer working with electronic music is more like a painter or a sculptor who works directly with this medium. You hear the sounds as they are created.”

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